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Los 50 Mejores Consejos de Nutrición, de acuerdo a Men’s Health

Estaba buscando información sobre nutrición y me topé con esta lista de 50 consejos. Hay algunos con los cuales estoy de acuerdo, otros no. Son 50, no necesariamente hay que estar de acuerdo con todos, o seguirlos todos. Yo añadí mis comentarios en paréntesis al final de los consejos en los cuales sentí pertinente comentar)

Un pequeño cambio al día en la manera que comes puede ayudarte a desarrollar los hábitos alimenticios necesarios para ir transformando tu salud. Recuerda: tú eres los que comes!

1. Controla la cantidad de sal en tus comidas. Sustitúyela por hierbas aromáticas, limón o especias que aporten un toque de sabor a tus platillos.

2. Realiza entre cuatro y cinco comidas al día. De esta forma, estarás comiendo menos cantidad de alimentos, pero aumentarás la frecuencia de ingestión, lo cual mejorará la eficiencia del metabolismo y evitará que aparezca el hambre.

3. Consume un mínimo de cinco raciones de frutas y vegetales por día. Aportan vitaminas, minerales, agua y fibra, además de que contienen pocas calorías, grasas, sodio y nada de colesterol. El reparto ideal consiste en tres piezas de fruta y dos raciones de vegetales.

(Yo recomiendo más porciones de vegetales. Si no te gustan, Shakeology es excelente opción)

4. Cocina siempre con aceite de oliva, mejorará tu salud cardiovascular.

5. No salgas sin desayunar. Quince minutos son más que suficientes. Recargarás tu organismo de energía para afrontar el día de la mejor manera física y psicológica. Un desayuno completo debe estar compuesto por lácteos, cereales y fruta.

6. No te obsesiones con las calorías que debes consumir. Cada individuo tiene necesidades propias. Si la báscula no se mueve, es porque estás tomando las que necesitas.

7. Come pescado azul (arenque, atún, salmón) dos o tres veces a la semana. Es rico en ácidos grasos Omega- 3, nutrientes esenciales que tu organismo requiere, pero que no genera por sí mismo.

8. Los lácteos deben estar presentes en nuestra alimentación diaria, pues son una excelente fuente de nutrientes: proteínas, calcio y vitaminas (A, D, B12 y ácido fólico). El calcio es un mineral esencial para prevenir la osteoporosis y mantener fuerte la estructura ósea y los dientes. Por ello, los expertos recomiendan la ingesta diaria de entre dos y cuatro raciones de alimentos lácteos.

9. Las legumbres (habichuelas, lentejas, garbanzos, etcétera) son una de las principales fuentes de carbohidratos y proteínas de origen vegetal. También cuentan con un bajo nivel de grasa. Lo recomendable es consumir, al menos, dos o tres raciones por semana.

10 Según la Organización Mundial de la Salud, las grasas deben cubrir entre 30% y 35% de nuestras necesidades energéticas diarias. Sin embargo, las grasas saturadas no deberían suponer más de 7% de dicha aportación.

(En este punto, yo iría con 30%. En mi caso, que quiero bajar mi porciento de grasa corporal, estoy consumiendo 20%-25% al día, tratando de que sea 20%. Si ves mis fotos de antes y después con Focus T25, verás que me dio resultados)

11. No guardes en tu casa alimentos tentadores. Te evitarás problemas graves.

12. Si te dan ganas, puedes darte el lujo de comer un helado una vez a la semana, siempre y cuando este no contenga más de 300 calorías.

13. Reserva los pasteles para ocasiones especiales. Y, aun así, cómelos con moderación.

14. Los carbohidratos deben proporcionar alrededor de 50% del aporte energético diario. ¿Dónde encontrarlos? En la pasta integral, el arroz integral o el pan (compra Whole Grain, no Wheat). Siempre es preferible tomar estos alimentos en su variante integral debido a su mayor contenido en fibra. También puedes encontrar este tipo de nutrientes tanto en las papas como en las legumbres.

15. Las proteínas tienen que suministrar entre 10% y 15% de las calorías totales necesarias. Combina las de origen animal y vegetal.

16. El hierro es un nutriente esencial. Para que no te falte, come una vez a la semana carnes rojas, mariscos o paté. Si eres vegetariano, opta por legumbres, cereales o frutos secos y combínalos con un postre a base de naranja, kiwi, fresas o toronja, pues la vitamina C ayuda a absorber mejor el hierro.

17. Los vegetales asadas (berenjena, pimiento, espárragos, etcétera) o al horno son una excelente alternativa, tanto para primer plato como para guarnición del segundo.

18. La práctica del ejercicio físico activa nuestro metabolismo y genera la producción de radicales libres. Combate esta reacción tomando alimentos ricos en vitaminas antioxidantes, como frutas, verduras, hortalizas y frutos secos.

19. Un buen plan de alimentación debe ser equilibrado y acorde con tu estilo de vida y tus actividades. Evita la monotonía en tu dieta e incluye todos los grupos de alimentos. Cuida, eso sí, las proporciones y las cantidades.

20. Intenta no quedarte en casa cuando estés aburrido o angustiado. La forma más simple de desahogar ambos sentimientos es comiendo.

21. Si padeces de alto colesterol, añade a tu dieta alimentos con esteroles vegetales (bebidas lácteas y yogurts). Te ayudarán a reducir entre 10% y 15% en sólo tres semanas, siempre y cuando mantengas una alimentación balanceada que incluya frutas y verduras. Si estás tomando medicamentos para disminuir el colesterol, lo mejor es que consultes a tu médico.

22. Controla el nivel de azúcar en tu sangre. La diabetes afecta negativamente el funcionamiento de tu sistema cardiovascular.

23. Para untar sobre el pan, opta por el aceite de oliva o la margarina. Las principales marcas de ésta no contienen ácidos grasos trans, pero sí grasas insaturadas, beneficiosas para la salud.

(Yo NO recomiendo margarina. Hay mucha literatura de por qué la margarina no es saludable)

24. Es importante involucrar a todos los miembros de la familia en las actividades relacionadas con la alimentación: ir al súper, preparar y cocinar los alimentos, etcétera.

25. La comida debe proporcionar 35% de la energía diaria necesaria. Una buena sopa a base de verduras es un primer plato muy recomendable por su efecto saciante.

26. Si tienes tendencia a comer entre comidas, opta por tomar una pieza de fruta o un té.

(Toma agua también. A veces el hambre es sed enmascarada)

27. Las frutas secas, como los duraznos, ciruelas, pasas, higos, dátiles y uvas pasas, son una fuente rica en fibra y ayudan a regular el tránsito mental.

28. El vegetarianismo no implica dejar de consumir alimentos de origen animal. Esto puede provocar un déficit de hierro y de algunas vitaminas, como la B12. Para suplir esta peligrosa carencia, come alimentos ricos en dicho mineral, como pueden ser las legumbres, los cítricos y los suplementos de vitamina B12.

29. Un exceso de carbohidratos en nuestra dieta suele duplicar los depósitos de glucógeno del músculo. Si bien este efecto aumenta la resistencia del mismo, únicamente es provechoso en el caso de los atletas de largo rendimiento, como los corredores de maratón o los ciclistas y los esquiadores de fondo.

30. Puedes comer un huevo al día sin riesgo para tu corazón. Es rico en vitaminas y proteínas.

31. No recurras a una dieta drástica para adelgazar. Las llamadas “dietas milagro” únicamente consiguen que pierdas líquidos, por lo que recuperas los kilos en cuanto las abandonas. Es el famoso “rebote” o “yoyo”.

32. Si te gustan los aguacates, consúmelos con moderación, ya que tienen un alto contenido graso.

33. La fibra es un componente clave en nuestra alimentación. Lo recomendable es ingerir entre 25 y 30 gramos diarios.

34. Las vitaminas son nutrientes esenciales, pero la mayoría no las fabrica nuestro organismo. Y, cuando sí lo hace, es de manera insuficiente para cubrir sus propias necesidades. Para prevenir manifestaciones carenciales, es preciso llevar una dieta variada y rica en todo tipo de vitaminas.

(Suplementa con Multivitaminas)

35. Para mejorar la salud cardiovascular es recomendable consumir habitualmente un puñado de frutos secos, como nueces o almendras.

36. El ayuno total prolongado es muy peligroso. Además de someter al cuerpo a situaciones de estrés, aparecen serias carencias nutricionales.

37. Destierra los alimentos procesados (como las papitas de cualquier tipo o las galletas) de tu dieta. Tienen un alto porcentaje de azúcares y aceites hidrogenados (grasas) y carecen de fibra.

38. Procura tomar alimentos ricos en proteínas con déficit de grasa, como la pechuga de pollo sin piel, o las claras de huevo. Ten en cuenta que las proteínas magras poseen un efecto térmico, es decir, que la cantidad de calorías que el cuerpo requiere para el proceso de ingestión, digestión y metabolización es mayor.

39. No olvides beber agua en abundancia. A menudo se confunde el hambre con la deshidratación. Por otro lado, evita las bebidas azucaradas, pues contienen muchas calorías vacías. Dicho de otra forma, sin nutrientes ni vitaminas.

40. Los principales consejos dietéticos para la prevención del cáncer son: reducir el consumo de grasas hasta en 30%, comer frutas y verduras para asegurarte del suministro indispensable de vitaminas A, C, E y beta-caroteno, aumentar la proporción de fibra de forma razonable, disminuir el consumo de salados, adobados y ahumados, y moderar la ingesta de alcohol.

41. Las carnes rojas y los embutidos aportan proteínas y minerales de buena calidad, pero también un alto contenido en grasas y colesterol. Por ello, los nutricionistas limitan su consumo a un máximo de dos raciones semanales (por ración se entiende entre 100 y 200 gramos).

42. Los lácteos aportan calcio, vitaminas A, D, B2, B9 y B12, también otros minerales como el fósforo. Pero al contener una elevada cantidad de grasa de origen animal pueden incrementar tus niveles de colesterol. Escoge las versiones desnatadas o semidesnatadas.

43. Los hábitos alimenticios y los comportamientos sedentarios se desarrollan en la infancia y en la adolescencia. Después resultan muy difíciles de modificar. Por lo tanto, la influencia del ámbito familiar es decisiva. Cuida tu forma de comer y estarás protegiendo la de tus hijos.

44. Si deseas darte algún capricho ocasional, come una porción pequeña para saciar las ganas. Si el antojo persiste, ingiere una pieza de fruta.

45. La obsesión por la comida puede desembocar en graves trastornos de conducta, desencadenar una depresión o provocar carencias nutricionales. Acéptate tal y como eres y procura comer todo lo que tu organismo necesita sin otorgarle a los alimentos más importancia de la que representan.

46. Recuerda que el exceso de peso perjudica el sueño y es frecuente que provoque insomnio, así como generar problemas sexuales.

47. El sobrepeso y la obesidad incrementan de forma directa las probabilidades de sufrir hipertensión, diabetes y, en general, enfermedades cardiovasculares. La pérdida de 10% de tu peso puede disminuir de manera significativa el riesgo de padecer estas enfermedades.

48. Dos copas de vino al día otorgan grandes beneficios a tu salud, pero tómalas siempre en la comida o durante la cena.

(Yo prefiero whiskey :). Pero no me lo tomo todos los días.)

49. Siempre que te sea posible, trata de pasear por 30 minutos después de las comidas.

50. Y no olvides que, si quieres llegar a viejo, mucho trigo y poco puerco.

El artículo original lo encuentras en http://www.menshealthlatam.com/nutricion/532861/50-mejores-consejos-nutricion/

¿Ya haz pensado como vas a modificar tu salud? ¿Tienes tu rutina de ejercicios cuadrada? Recuerda que te puedo orientar y ayudar. Si deseas trabajar en tu salud y transformar tu vida, escríbeme para comenzar el proceso.

Errores Comunes que Sabotean tu Pérdida de Peso

Mucha gente comienza con ímpetu sus nuevas rutinas de ejercicios. Le meten fuerte todos los días, pero se empiezan a frustrar porque no ven cambio en libras o pulgadas. Esto me pasaba mucho a mí. ¿Qué es lo que está pasando? La gran mayoría de las veces es la nutrición. Puede que estén comiendo muy poco, o de más. No están midiendo la cantidad de calorías que consumen, ni el contenido de los ingredientes de las mismas.

En uno de los boletínes más recientes de Team Beachbody se publica un artículo sobre los 5 errores más comunes que la gente comete, y también como se pueden corregir. A continuación comparto el artículo (está en inglés) y al final el link para acceder al boletín:

“Are You Sabotaging Your Weight Loss?”
By Jessica Girdwain

If you just started an exercise plan or are getting your butt in gear by working out more consistently, you may need to change how you fuel your body to get the most out of it. Common nutrition mistakes such as drinking your calories or eating too much postworkout may be the reason why you can’t lose weight (or inches) even though you’re giving it your all. Although getting fit isn’t just about the scale, it’s still an important factor, so we’ll break down 5 common problems—and how to fix them—to get you back on the path to results

Problem 1: You have no idea how many calories you’re really eating

It’s common to think more exercise = more calories. But if you’re trying to lose weight, you may be adding on as many calories as you’re burning—or more. “Think about the food that you’re eating to fuel your workouts and ask yourself how it fits into your total calorie allotment for the day,” advises Felicia Stoler, MS, RD, a nutritionist and exercise physiologist. Just because you hit the cardio hard today doesn’t automatically mean you can supersize dinner. “Most people have no idea how much they’re really eating.” To get honest with yourself about your calorie needs, write down everything you eat for a day (yes, even that handful of nuts you’re holding right now) or use a site like MyFitnessPal® (yo uso el app Lose It). You’ll probably be surprised by your final number.

Problem 2: You’re hydrating with a sports drink
If you’re doing a hard, prolonged workout, then hydrating with a sports drink can be a good thing, but for your standard, at-home program, you’re usually better off with water. Sports drinks contain about 50 calories per 8 oz., and 14 grams of sugar (about 3.5 teaspoons). Your body will probably burn though that in an hour-long workout, but then you won’t be mobilizing fat stores as much. As for the electrolytes, yes, an hour-long program depletes them, but it’s nothing a good recovery drink can’t fix.

Problem 3: You’re addicted to that preworkout snack

As long as they’re getting enough balanced calories in their diet, the average person should have all the glycogen stores they need to get through an hour-long workout, even first thing in the morning. Eating something beforehand might give your performance a little boost, but if you skip it you’re better off—teaching your body how to mobilize fat stores for energy (just like in Problem 2). The exception to this is if you “bonk” or run out of glycogen and blood sugar partway through your workout. When this happens, you don’t just feel a little pooped; you feel as though you’ve just run into a brick wall. If this happens, 50–100 calories of simple carbs, 10 minutes before you start, should fix it. Half a banana would be ideal. If you’re looking for a boost with minimal calories, Beachbody’s E&E Energy and Endurance® Formula or a strong cup of coffee are two great ergogenic aids.

Problem 4: You’re eliminating all carbs
So many exercisers try to eliminate starchy carbs—including whole grains and starchy vegetables like potatoes and corn—when they’re trying to lose weight. But it’s water weight you’re losing, not fat. Not only that, the strategy can backfire. Depleting carbs from your diet means that you have to tap into your lean protein stores for energy, which ultimately can decrease your lean muscle mass. Muscle is critical for upping your metabolism—and burning more calories even while you sit around—so you may see your weight plateau. The lesson? Don’t be afraid to incorporate some whole grains and starchy veggies into your daily diet.

Problem 5: You’re not working out hard enough
If you notice you come home from a run only to find that you’re noticeably hungrier, consider upping the intensity of that run. A recent study in the International Journal of Obesity looked at sedentary, overweight men who either worked out at a moderate pace for 30 minutes or completed a high-intensity interval workout for the same amount of time.1 Those who did the intense interval exercise ate less at a subsequent meal, as well as the next day. Not every workout should be an intense interval session, but fitting in one or two a week can help turn the dial down on your appetite.

Aquí el link para el boletín completo: http://www.teambeachbody.com/about/newsletters/-/nli/297#326213425

¿Crees tú que estás cometiendo alguno de estos errores? ¿Deseas comenzar a trabajar en tu salud y ponerte en forma? Escríbeme para poder ayudarte.

Éste es el cuerpo promedio… ¿Quiéres ser promedio, o salirte saludablemente de la norma?

Recientemente recibí un mensaje de texto de un amigo con un link bien interesante. Deseo compartirlo con ustedes, pues es alarmante:

http://m.theatlantic.com/health/archive/2013/10/this-is-the-average-mans-body/280194/

USA-Frontmanmain.jpg

De acuerdo al artículo, ese es el cuerpo promedio de los hombres en Estados Unidos (y podríamos decir en Puerto Rico) hoy día. Ese es el diseño basado en hombres de 30 a 39 años, cuyo índice de masa corporal (BMI) es de 29 (uno menos de la definición médica clínica de “obesidad), y con una cintura promedio de 39 pulgadas. Y esas imágenes son basadas en números del CDC (Centers for Disease Control and Prevention) de Estados Unidos. No son sacados de la manga. Son números reales. Si sigues leyendo el artículo, verás lo alta que está la tasa de obesidad en Estados Unidos.

Mi gente, esto es alarmante. Cada día nuestra sociedad sigue cometiendo errores en nutrición, no le da importancia al ejercicio, al vivir saludablemente. ¿Y qué ocurre? Que nuestros hijos copian lo que estamos haciendo. Y se sigue esa cadena que atenta con nuestra salud. El cuerpo promedio en 10-20 años más probablemente entrará en obesidad clínica a menos que hagamos algo HOY.

¿Tú deseas ser parte de ese promedio? Espero que no. Espero que valores bien tu salud, la de tu familia, la de tus hijos. Los cambios comienzan en ti. Si tú decides trabajar en tu salud, en vivir más saludable, contagiarás a otros, contagiarás a tu familia. Y si tienes hijos, les ayudarás a vivir mejor, y estarás más tiempo junto a ellos para disfrutarlos.

Hace 3 años atrás yo me veía en ese cuerpo promedio, pero tomé la decisión de salir de ese promedio. Decidí tomar el control de mi vida y de mi salud, y estoy en mejor condición que la que estaba en mis 20. Por eso, decidí ayudar a otros a tomar ese paso de transformar su vida.

Te pregunto de nuevo: ¿eres de ese promedio? ¿Deseas salirte de ese promedio? Escríbeme y vamos a ver como te puedo ayudar a vivir mejor.